martes, 28 de marzo de 2017

Rebelión sanitaria

El centro de atención primaria (CAP) Can Vidalet de Esplugues de Llobregat ha escrito un manifiesto para denunciar los agravios que estos centros están recibiendo por parte de la conselleria de Salut, dirigida por Toni Comín. El documento ya ha recibido el apoyo de una veintena de CAPs y la firma de más de 3.000 profesionales de la salud.


Entre los problemas resaltados en el manifiesto, se destaca la sobrecarga de trabajo y una desorganización preocupante en las derivaciones a atención especializada. Y se denuncia que la sanidad catalana está en "coma inducido".

"El deteriorio progresivo", que empezó con el inicio de la crisis según reza el comunicado, está dificultando que se cubran "las necesidades que crecen día a día": sobrecarga asistencial, listas de espera, trabas burocráticas, desmotivación del personal sanitario...

Con todo, la situación es difícilmente reversible con el equipo actual dirigiendo la conselleria de Salut de Catalunya. La situación requiere de un punto de inflexión que aporte aire fresco al actual clima y de nuevos gestores más y mejor capacitados. Y es que Comin y compañía ni siquiera tienen la decencia de investigar los errores de su propio departamento, como ha ocurrido con la menor fallecida en Blanes hace unas semanas. 


1 comentario:

  1. ¿Podíamos saber quién o quienes son los autores de este blog?

    Gracias

    ResponderEliminar