miércoles, 28 de marzo de 2018

Se estrecha el cerco sobre Comín



Muchas son las voces que, desde hace tiempo, llevaban denunciando el uso irregular de la Conselleria de Salut por parte de Toni Comín. Casandra vio a la final cumplida su profecía.  El pasado viernes 23 de marzo, el juez Llarena decidió procesar al ex Conseller de Sanitat por rebelión y malversación. Entre otros hechos, se le acusa de utilizar la Consejería de salud para controlar locales con el fin de organizar el referéndum así como utilizar el presupuesto destinado a salud para soportar parte de los costes de la consulta del uno de octubre. 




Mientras todos seguimos pendientes de la Euroorden que pesa sobre Comín y de si decide renunciar o no a su acta de diputado para seguir protegiendo sus intereses personales, Metges de Catalunya, el sindicato médico mayoritario en Cataluña ha mostrado su preocupación por la Sanidad Catalana a través de su secretario general Josep María Puig. “La parálisis de Cataluña tendrá consecuencias de cara al futuro para el sistema sanitario” afirmaba Puig.

Desde su nombramiento en octubre de 2017 Toni Comín destacó por ser uno de los defensores más acérrimos de la independencia de Catalunya, hecho que monopolizaba su agenda laboral y causaba un empeoramiento del Departamento de Salud por su falta de gestión. Su designación siempre llamó la atención ya que Comín no contaba con ningún cargo en su currículum relacionado con sanidad. El ex Conseller se licenció en Filosofía y Ciencias Políticas por la UAB y tras su paso de siete años por el PSC, cambió a ERC para presentarse en la coalición Junts pel Sí. ¿Tuvo en algún momento interés en defender la sanidad catalana o solo intentaba politizar la Conselleria de Salut?

viernes, 23 de marzo de 2018

Comín a la fuga

La situación tanto política como judicial de Toni Comín está deteriorándose a gran velocidad desde hace ya unas semanas. Primero surgieron voces que pedían la retirada del exconseller de Salut para desbloquear la investidura de un nuevo president en Catalunya (petición ignorada por Comín), después el propio Jordi Sánchez renunció a ser president (mermando todavía más las posibilidades de Comín) y ahora nuevas informaciones podrían complicar todavía más la situación de Comín en Bruselas.



Recientemente hemos conocido que Comín estaba recibiendo instrucciones para actuar en caso de registro policial en su domicilio como preparatorio previo a la votación del referéndum independentista. El exconseller de Salut, en lugar de mejorar el funcionamiento del sistema sanitario catalán, intercambiaba opiniones con Carles Puigdemont y otros ex consejeros para establecer las líneas a seguir después del 1 de octubre y seguir priorizando sus intereses personales.



Lo cierto es que tanto Comín como sus compañeros de aula en la asignatura ‘Gestión de protocolos en caso de registro policial’ nunca han aplicado sus conocimientos sobre la materia ya que prefirieron marcharse al exilio antes de que empezaran los registros policiales y los ceses de los cargos. Lo que muchos se están empezando a preguntar es: ¿hasta qué punto dejará Comín que la sanidad pública catalana se deteriore para seguir disfrutando de su Erasmus en Bruselas?



lunes, 12 de marzo de 2018

Comín se agarra a un clavo ardiendo

La épica ha abandonado a Toni Comín definitivamente. Desprovisto de la atención mediática de la que disfrutó durante las primeras semanas de su estancia en Bruselas, el político catalán parece haber caído en una dinámica decadente. Sus ocurrencias en Twitter son cada vez menos seguidas por la prensa. Sus declaraciones, cada vez más irrelevantes. Y las voces que piden que se aparte, por otra parte, crecen cada vez más.

El exconseller de Salut se ha agarrado a un clavo ardiendo, por otra parte cada vez más alejado de la realidad: las negociaciones con la CUP no están dando sus frutos y el independentismo cada vez está más fatigado de tener que esperar a un Govern por los caprichos de Puigdemont, Comín y compañía. "¿Si Mas fue capaz de apartarse, por qué ellos no hacen lo mismo?", se pregunta cada vez más personas preocupadas por la evolución de los acontecimientos.

Esta misma decadencia política está llevando a Comín a rozar el rídiculo en múltiples ocasiones. La última ocurrencia del político independentista es repetir en el cargo. Ya nadie cuenta con sus "servicios" para formar parte del nuevo Govern, y menos desde Bruselas, pero Comín insiste en repetir como conseller. Se le ha olvidado algo importante: ¿tiene una propuesta, aunque sea una, para mejorar la sanidad catalana? 

lunes, 5 de marzo de 2018

Comín o la sanidad como arma política

Entre todas las noticias sobre la posible formación de un nuevo Govern en Catalunya, parece que solo hay consenso en un punto: Toni Comín no repetirá como conseller de Salut. Mucha gente lo agradecería, principalmente los sanitarios catalanes. Su sucesor, si se confirman las últimas informaciones, sería David Elvira, el que ha sido número 2 de Comín al frente del departamento.

Toni Comín y David Elvira.
A priori creemos que el relevo es positivo: Elvira tiene un conocimiento mucho más profundo del funcionamiento del sistema sanitario catalán y en principio está menos politizado ideológicamente que Comín... En cualquier caso habría que ver, si se confirmara su nombramiento, cuales serían las líneas maestras de su gestión.


Irónicamente, quien más está contribuyendo a la posible marcha de Comín es la CUP. El partido antisistema no está facilitando el acuerdo con su abstención, y para que los números entre Junts x Catalunya y ERC cuadren, tanto Puigdemont como Comín deberían abandonar sus escaños. Efectivamente la situación resulta irónica ya que el exconseller de Salut intentó granjearse, sobre todo en los primeros meses de su gestión, una imagen de izquierdas para agradar a sectores de Podemos y de la propia CUP. Vemos como, meses después, esa estrategia ha fracasado estrepitosamente.

Mientras tanto, fiel a su estilo, Comín sigue utilizando el sistema sanitario catalán como arma política. Y es que incluso sabiendo que ya nada le vincula ni le vinculará al departamento de Salut, Comín aprovecha cada grieta para desestabilizar. Así las cosas, el exconseller participó recientemente por videoconferencia en un acto en el hospital Clínico de Barcelona para denunciar la existencia de "presos políticos" y arengando a trabajadores a "recuperar las instalaciones" ocupadas por el 155... Y, por su puesto, sigue presentándose a sí mismo como conseller.