lunes, 24 de julio de 2017

¿Comín vale 110.000 euros?

Es conocido que el conseller catalán de Salut, Toni Comín, es el primero desde la restauración de la democracia en ocupar su cargo sin tener conocimientos médicos. También sabemos que está protagonizando un mandato al frente de su departamento plagado de errores, polémicas y decisiones equivocadas. Y que, según todos los criterios de calidad, los servicios sanitarios están deteriorándose bajo el mando de Comín.

Toni Comín, entrevistado por TV3.

Pero hay más. Gracias a esta noticia publicada por el medio digital Consalud, hoy también podemos comparar la remuneración de nuestro conseller con los de otros territorios. Antes de entrar en detalles, vaya por delante lo siguiente: no hay en el panorama español un consejero de Sanidad que haya incurrido en tantos sinsentidos como Comín. Veamos, ahora sí, el TOP 5:

1) Toni Comín, consejero de sanidad en Catalunya: 109.663 € anuales

2) Jesús Sánchez Martos, consejero de sanidad de Madrid: 100.556 € anuales

3) Jon Darpón, consejero de sanidad del País Vasco: 87.799 € anuales

4) Antonio María Sáez, consejero de sanidad de Castilla y León: 79.372 € anuales

5) Manuel Villegas, consejero de sanidad de Murcia: 70.408 € anuales

Vemos como Comín reina indiscutiblemente por encima de sus iguales en cuanto a salarios.  Dicho de otra forma: siendo claramente peor, cobra claramente mejor. Tanto es así, que prácticamente dobla en sueldo a la consejera cántabra, María Luisa Real, y está muy por encima de la propia ministra Dolors Montserrat... que este año percibirá 70.368 euros. Visto el panorama, sólo queda esperar que alguien mejor preparado que Comín ocupe pronto su sitio.

martes, 18 de julio de 2017

Balance Comín: todo empeora

El conseller de Salut de Catalunya, Toni Comín, ha presentado el informe global de resultados correspondiente al desempeño de la sanidad catalana en el año 2016. Ni el más experto de los maquilladores hubiese sido capaz de embellecer la gestión de Comín: todo ha empeorado y los pacientes lo notan. Aún así, la falta de autocrítica del conseller, que sigue mirando hacia otro lado como si los problemas de los hospitales no fuesen con él, viene a anunciar que los problemas de la sanidad catalana están lejos de encontrar soluciones.

Primer dato: Catalunya concentra el 25% de todas las listas de espera del conjunto del Estado. Si tenemos en cuenta que la población catalana representa el 16% del total, las cifras directamente no cuadran... a no ser que los catalanes se pongan más enfermos de lo normal. Sea como fuere, con una media de 173 días de espera, los catalanes deben esperar más del doble que un andaluz para una intervención que quirúrgica, y el triple en comparación a un madrileño.



Y como no podía ser de otra forma, la satisfacción de los usuarios de la sanidad pública catalana ha empeorado notablemente. Tanto es así que la valoración por la atención recibida en los servicios de urgencias ha bajado en 6 de las 8 categorías analizadas. Hablamos del índice de fidelidad, ayudas para controlar o mejorar el dolor, organización del servicio, etc...

En definitiva, ¿qué balance podemos hacer de la gestión de Comín? Más listas de espera y menos calidad asistencial. Más política de titulares, polémicas y declaraciones incendiarias (¿recuerdan a Comín culpando a las enfermeras de los hacinamientos en los pasillos?) y menos confianza en el sistema sanitario.

martes, 11 de julio de 2017

83 céntimos

El conseller de salut de Catalunya, Toni Comín, sigue con sus particulares rebajas de verano. Consciente de que su gestión está resultando desastrosa, en las últimas semanas ha presentado una batería de medidas como el inevitable refuerzo de personal, una ley de sanidad universal o un drecreto para regular la dispensación de medicamentos.

Celebramos que Comín se haya dado cuenta, por fin, de que además de meter la pata también puede hacerse cargo de su departamento. Pero estas medidas llegan demasiado tarde. Y no sólo eso, ya que cada una de ellas ha sido criticada fuertemente por estar mal planteada o directamente por ser contraproducente.
Toni Comín, conseller de Catalunya | Fuente.


Por ejemplo, el decreto que regula la prescripción de medicamentos ha enfrentado con polémica al Colegio de Enfermeras y a Médicos de Cataluña por el rol que reserva para cada uno de ellos. En cuanto al refuerzo veraniego de personal, éste no se ha realizado con los mejores criterios ya que según han explicado varios medios de comunicación los nuevos facultativos están llegando únicamente a las zonas con masificación turística.

Otra de las medidas de Comín ha sido el incrementar la inversión en atención especializada familiar y comunitaria en el ámbito de la Atención Primaria. Si en 2016 el gasto fue de 131,80 euros por persona y año, en 2017 la cifra se eleverá hasta los 132,63. Es decir, un total de 83 céntimos.