miércoles, 22 de marzo de 2017

Los profesionales de la salud: al límite

Toda situación de estrés tiene un punto de no retorno en el que las cosas se rompen de forma irremediable. Esta podría ser la situación de la sanidad catalana si el panorama no mejora sustancialmente en los próximos tiempos. Y es que la gestión de Toni Comín al frente de la conselleria de Salut acumula ya demasiados errores, desatenciones y polémicas.

El primer toque de atención ha venido por parte de los trabajadores del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) de Tarragona. Más de 800 profesionales han amenazado con celebrar una huelga en Semana Santa a grito de "la gestión de Comín es nefasta". Denuncian la precariedad laboral en la que se encuentran mientras el conseller "solo sonríe cuando se le pregunta por este problema". 



Segundo toque de atención. En esta ocasión, por parte de los trabajadores de los Centre d'Atenció Primaria (CAP). Muchos de estos centros están adhiriéndose a un manifiesto que lleva por título 'La necesaria rebelión del personal del sistema sanitario público'. Entre los muchos aspectos negativos que destaca el manifiesto, una crítica demoledora: "la gestión está sometida al partidismo", o lo que es lo mismo, Comín está llevando una gestión ideologizada del sistema sanitario. 

El texto abunda en que la sanidad está sufriendo "un proceso de deterioro progresivo y los políticos parecen ignorarlo". Y de forma constante se omiten "las medidas impopulares por muy sensatas y precisas que puedan ser y dan preferencia en sus presupuestos a aquellas operaciones vistosas que permitan pintar una sanidad pública moderna y casi feliz, como la reducción de las listas de espera” o “la construcción de nuevos hospitales”.

P.D.: Pueden acceder al texto completo haciendo clic aquí.

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