La situación no solo ha ido a peor, el conseller Comín también ha logrado unir al sector sanitario... en su contra. De forma altiva y muchas veces falta de sensibilidad, el político ha atacado recurrentemente a gremios básicos y fundamentales del sector. Por ejemplo, atribuyó a las enfermeras el hacinamiento de pacientes en los pasillos. También ignoró de forma manifiesta los problemas de los estudiantes de medicina. Incluso ha llegado ignorar a los enfermos de Parkinson...
| El conseller de Salut, Toni Comín. |
Comín no sólo es el primer conseller desde la restauración de la democracia que no es médico o viene del sector médico, el problema es que todavía no ha entendido al sector para el que trabaja. La sanidad es, principalmente, un sistema que depende de la eficiencia del equipo humano que lo compone. Comín cree que puede cambiar las cosas a base de titulares, y aunque la realidad no para de quitarle la razón, sigue en su empeño.
¿Lo último? La Atención Primaria, que ya publicó un manifiesto alertando sobre la situación de la sanidad, se ha rebelado y ha exigido a Comín controlar la gestión de las listas de espera. Tras las denuncias de un posible fraude en las listas de espera y ante la pasividad de nuestro conseller, han decidido tomar cartas en el asunto. También han reclamado poner fin a la "precariedad laboral, que afecta tanto a profesionales como pacientes".


