miércoles, 27 de septiembre de 2017

Comín pierde el control

¿Recuerdan el Síndrome de Levitación Política (SLP)? Podríamos resumirlo de la siguiente forma: es un mal que afecta a políticos durante el ejercicio de su cargo y consiste, básicamente, en una enorme borrachera de poder. El primer síntoma de SLP en Toni Comín, conseller de Salut de la Generalitat de Catalunya, lo detectamos cuando, durante un acto a favor del 1-O, empezó a gritar y a lanzar consignas de forma totalmente alterada e histriónica.

Pasados varios días, lamentamos informar de que el SLP ha proseguido su avance a través de los circuitos neuronales de Comín. El daño ya es irreversible:



El conseller de salut  ha vuelto a hacer alarde de una superioridad imaginada y se ha atrevido, en un chascarrillo sonrojante para los profesionales del humor, a "recetar" medidas al Gobierno español. También ha asegurado que "la única democracia burra es la española", entre otras declaraciones propias de un dirigente que ha perdido totalmente los estribos. ¿Y mientras tanto... quién está a cargo de la sanidad en Catalunya?

PD: Comín ha anunciado la "toma de control" de los CAP a cuatro días del 1 de octubre...

viernes, 22 de septiembre de 2017

Incertidumbre en la sanidad catalana

Los acontecimientos que estamos viviendo en Catalunya ya están afectando al normal funcionamiento del sistema sanitario catalán. Como era de esperar el conseller Toni Comín, puesto en el cargo por ERC, está implicando a su departamento en el "procés"...  en lugar de alejar a médicos, enfermas y demás personal sanitario del foco de tensiones. Lo deseable hubiese sido, independientemente de la ideología de cada uno, que una consejería tan sensible (y sin carga política) como la de Salut se mantuviese al margen. No está siendo así.

Así las cosas, el próximo 1-O Comín pondrá a disposición de la Generalitat los ambulatorios del Catsalut como centros de votación. Y las tensiones entre detractores y partidarios ya han aparecido. ¿Hacía falta someter a los trabajadores de la salud a esta situación? ¿Ha pensado Comín alguna vez en el personal sanitario?

En este contexto, muchos sanitarios también han empezado a verbalizar su descontento con la Generalitat. Por ejemplo, con respecto al pago de las nóminas. Ayer la Generalitat anunció que ya ha pagado a los funcionarios el salario correspondiente al mes de septiembre a pesar de la intervención de las cuentas por parte del ministerio de Hacienda.

La reacción, aunque cargada de ironía, trasluce una situación que viene de lejos: "Si la Generalitat tiene tanto dinero se podría aprovechar para recuperar derechos laborales" y volver a los niveles salariales previos a la crisis y a los recortes. ¿Atenderá Comín las quejas de los sanitarios? Por cierto, también peligra la candidatura de Barcelona para acoger la nueva sede de la EMA

PD: Nuestro conseller acaba de hacer el ridículo esta misma mañana en una entrevista en Onda Cero con Carlos Alsina.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El 'delirium tremens' de Comín

Afecta a cualquier político que ocupe un sillón importante. Tarde o temprano, siempre llega. Es imposible predecir si será más o menos virulento... pero el caso es que nunca falla. Nos referimos al Síndrome de Levitación Política (SLP) que afecta a todo consejero, ministro o presidente en el ejercicio de su mandato. ¿Cuales son los síntomas? Aires de importancia, mirada despectiva, mentón alto, pérdida de contacto con la calle, ausencia de sensatez y enormes dosis de populismo.


Uno de los casos más flagrantes de SLP lo protagonizó el expresidente del Gobierno, José María Aznar, durnate una visita oficial a los Estados Unidos. El caso fue tan grave que incluso llegó a afectarle al habla, como pueden observar en el vídeo que acompaña estas líneas. Y es que la presencia de Aznar en territorio estadounidense produjo tal efecto en el sistema nervioso central del mandatario que a partir de ese momento ya no volvió a ser el mismo. De hecho, Aznar parece no haberse recuperado a día de hoy, varios lustros después, de su visita a tierras americanas.

Muchos otros políticos han levitado antes y después de Aznar. Por ejemplo, en una frase célebre, Fraga llegó a asegurar que "la calle es mía". Zapatero llegó a creer, cuando estalló la crisis financiera de 2007, que aprender economía era cosa "de dos tardes". Y en el plano internacional muchos otros han dado ejemplo del mismo síndrome: desde Sarkozy hasta Putin pasando por Chávez, todos los políticos con responsabilidad han llegado a creerse por encima del bien y del mal en algún momento.



El último caso registrado de SLP lo ha protagonizado nuestro conseller de Salut, Toni Comín. Contextualicemos: en un acto a favor del sí de cara al referendum del 1-0, Comín censuró histéricamente a Pedro Sánchez, líder del PSOE, por mencionar al expresidente de la Generalitat Pasqual Maragall durante un acto en Gavà. Contextualicemos un poco más: Comín estuvo en el PSC en la época de Maragall. ¿Seguimos contextualizando? Comín abandonó a Maragall para acabar en la órbita de José Montilla... y cuando el PSC empezó a perder fuelle electoral, Comín se acercó a ERC hasta llegar a conseller de la mano de Oriol Junqueras. Y a pesar de su historial arribista, Comín se permite dar lecciones de moralina... Lamentable.

martes, 5 de septiembre de 2017

Una solución para cambiarlo todo

A principios de año más de 600.000 pacientes esperaban en España para ser operados. De todos ellos, alrededor del 25% son catalanes (157.000). Y mientras en el conjunto del Estado la espera tiene una media de 115 días, en Catalunya asciende hasta los 173. Son cifras inaceptables para cualquier ciudadano, venga de donde venga... Frente a estas cifras, el Instituto para el Desarrollo de la Integración de la Sanidad (IDIS), de carácter privado, ha elaborado un plan para reducir las esperas a la mínima expresión cuyo coste sería de unos 1.500 millones de euros.


Con una inversión total de 2,45€ por paciente, IDIS pondría a disposición de todas las administraciones los recursos asistenciales de la sanidad privada: 2.000 quirófanos, 452 hospitales y cerca de 100.000 profesionales de la salud. De esta forma se conseguiría acabar con las listas en tan sólo unos meses: "Es necesaria una voluntad política en la búsqueda de soluciones que garanticen la continuidad del sistema, dejando a un lado formulaciones ideológicas y que den respuesta a necesidades urgentes y reales que preocupan y afectan a los ciudadanos", ha destacado el director de la fundación.

Volviendo a Catalunya, es la comunidad donde el plan saldría más caro (386 millones) debido a que es donde se registran los peores ratios de pacientes en listas de espera. La oferta del IDIS es realista y podría llevarse a cabo desde mañana mismo. ¿Qué harán responsables políticos como Toni Comín, tan propensos a demonizar el sector privado? Sea cual sea la reacción a nivel político, las cifras en Catalunya son palmarias y claman por un plan de choque radical.