martes, 27 de febrero de 2018

Comín: intervenido telefónicamente.

La evolución del paciente Comín es tragicómica. El exconseller que en Bruselas después de apoyar la DUI suspendida de Puigdemont, ha protagonizado varias escenas .difíciles de entender: cenas de recolecta, declaraciones incendiarias, filtraciones de mensajes... Lo más preocupante para la sanidad catalana, en cualquier caso, es que el político utiliza el cargo que ya no ostenta para generar inestabilidad política. Ningún trabajador lo merece.



Ahora hemos conocido que Comín estaba siendo escuchado por la Policía en relación a su participación en los preparativos del 1-O. Concretamente, su participación en la búsqueda de locales dónde celebrar los comicios prohibidos por orden judicial. El exconseller habla con Josep María Jové, ex número 2 de Junqueras, en conversaciones que han sido publicadas. La Guardia Civil habría anotado en sus informes que las conversaciones intervenidas en el marco de la investigación muestram que los altos cargos involucrados utilizaron "tácticas propias de la delincuencia organizada".

Las conversaciones revelan distensiones entre los miembros del Govern y sobre todo a un Comín muy involucrado y centrado en los preparativos para el referéndum. Hay que recordarlo: ocupar la cartera de Salut no debería dejar tiempo para este tipo de actividades. Por cierto: en caso de que haya nuevo Govern pronto, la sanidad catalana necesita estabilidad y no destruir lo que siempre ha funcionado.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Comín, en otra dimensión

Hace unas semanas estallaba en los medios de comunicación una exclusiva que no dejaba en muy buen lugar al exconseller de Sanitat de Catalunya, Toni Comín. El programa de Ana Rosa Quintana emitía en directo los mensajes enviados entre Carles Puigdemont y Comín. La historia es conocida por todos y, en definitiva, dejaba entrever que la situación de los políticos catalanes en Bruselas había llegado a su fin. Cuestión de tiempo, según cualquier lógica elemental.



¿Cualquier lógica? No para Comín. Durante unas horas la expectación tras la exclusiva era máxima en el ámbito de la sanidad catalana. ¿Comín lanzaría un comunicado pidiendo disculpas? ¿Pediría perdón por el espectáculo realizado desde Bruselas? ¿Por perder la sede de la EMA? Nada de eso. Comín volvió a utilizar Twitter (el único lugar en el que puede seguir siendo conseller imaginario) para retar a la lógica. ¿Qué vino a decir Comín? Que todo seguía igual.

Todo sigue tan igual que esta semana ha estallado una nueva y preocupante noticia para el buen funcionamiento de la sanidad catalana. Y es que Comín sigue presidiendo a día de hoy el patronato de siete de las nueve fundaciones de investigación sanitaria que declararon tener problemas derivados de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. ¿Se dan cuenta de la manipulación a la que está jugando Comín desde Bruselas?

Todo ello altera, evidentemente, el buen funcionamiento del sistema sanitario. Y crispa a los trabajadores de forma absolutamente innecesaria. Mientras Comín siga cortocircuitando a la sanidad catalana... nada volverá a ser lo mismo.

lunes, 5 de febrero de 2018

Comín, el hombre-avestruz

Comín ha pasado de levitar por encima de los humanos a convertirse en hombre-avestruz. Lo iremos viendo: la mutación, esta vez, será más sigilosa. Empecemos por el principio. Hace unos pocos meses, a finales de septiembre, el exconseller de Salut aparecía en mítines henchido cual altavoz rabioso encargado de lanzar las proclamas más ofensivas del procés. Y todo ello con el sistema sanitario catalán patas arriba.



La proclamación de independencia (suspendida pocos segundos después) lo cambió todo. Para algunos miembros del Govern supuso días de prisión preventiva, mientras que unos pocos elegidos dieron con sus huesos en la plácida Bruselas. Desde ahí Comín siguió lanzando proclamas. Actuando como conseller de Salut, a pesar de estar cesado. Hasta que de repente, sin avisar, llegaron los famosos SMS de Puigdemont a Comín.



Todo se ha venido abajo. El teatro de Comín ya no tiene sentido. Su recién estrenada soledad hace que brillen aún más sus fracasos como conseller de Salut. Empezando por el general cabreo que tienen la mayoría de los trabajadores hasta el fracaso de la EMA pasando por las amenazas expropiadoras aplaudidas por la CUP, discusiones, polémicas, ridículos... Por favor no vuelvas, Toni.