viernes, 30 de diciembre de 2016

Carta al Rey Comín

Si Toni Comín, conseller de Sanidad de Catalunya, fuese una persona dialogante tendríamos esperanzas de que nuestros deseos para 2017 pudieran llegar a ser escuchados. Aún siendo poco optimistas, estas peticiones son sensatas y beneficiarían al sistema catalán de salud... y al conjunto de los catalanes:
 
    1. Deje de usar la conselleria de Sanidad como arma política. Comín quiere eregirse como estandarte progresista y social del Govern de Catalunya. Para ello no ha dudado en polemizar con cualquier tema que le beneficie para alcanzar su sueño de ser alcalde de Barcelona.

    2. Acabe con los colapsos y las listas de espera. Mientras Comín se ha dedicado a generar    titulares incendiarios, el deterioro del sistema catalán de salud ha sido notable. El caso más paradigmático lo encontramos en el lamentable estado en el que se encuentran las Urgencias en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

      3. Deje de pelearse con sus compañeros. El conseller, fiel a su estilo, no ha dudado en enfrentarse a sus compañeros en multitud de ocasiones. Una de las más sonoras ha sido el cruce de declaraciones que ha mantenido con la diputada Montserrat Candini.

      4. Atienda los problemas con las ambulancias. Han sido tantos los frentes abiertos por Comín que el político ha desatendido puntos clave del sistema sanitario catalán. Prueba de ello es el nuevo modelo de transporte sanitario... otro desastre.

      5. Luche por unos presupuestos coherentes. Si atendiésemos al discurso progresista que mantiene el conseller, resultaría imposible imaginar que los presupuestos para el próximo año recortasen la partida destinada a reducir las listas de espera. Sin embargo, ha ocurrido.

      6. Deje de amenazar a las empresas. Las amenazas de expropiación que el conseller ha lanzado al Hospital General de Catalunya han sido otro de los asuntos calientes de este año. Fiel a su estilo, no parece importarle que los trabajadores del centro puedan perder sus trabajos.

      7. Comprenda que "el amo" no es usted. Recuerde que ha sido elegido por un Gobierno democrático para realizar una labor de gestión política. Eso no significa que usted sea el amo de los hospitales catalanes. No, no lo es.

Conseller Comín, también conocido por ser el que más cobra de España y por no haber estudiado medicina, deseamos por el bien de todos que el año próximo tenga muchos más aciertos que errores. Nunca es tarde para rectificar el rumbo, sobre todo cuando la salud de tus conciudadanos depende en gran parte de tí.

¡Feliz 2017!


jueves, 22 de diciembre de 2016

¿Listas de espera? La culpa es... de España

El conseller de Salut de Catalunya, Toni Comín, sigue apegado a la senda populista en la gestión de su departamento. "Los grandes problemas de la sanidad catalana se pueden resumir en tres, y los tres tienen que ver con la infrafinanciación: listas de espera, problemas de remuneración y poca capacidad inversora", ha asegurado.

Es una afirmación que, vista la trayectoria del político, no sorprende. Recordamos que empezó su carrera en el seno del PSC apoyando a Maragall, lealtad que cambió de un día para otro hacia Montilla para acabar en la órbita de ERC... y ocupar el sillón de conseller. En su nuevo cargo se ha dedicado a sembrar polémicas anunciando expropiaciones a Hospitales, rivalizando con compañeros de su grupo en el Parlament o gestionando de forma pésima el brote de enterovirus del pasado verano.

Recordamos que en los presupuestos presentados recientemente por el propio Gobierno de la Generalitat, se redujo la partida destinada a las listas de espera en 51 millones, cuando se anunció que sería un total de 96 millones. Si a este sinsentido añadimos las siguientes declaraciones, el desaguisado es completo:

 


Conseller, deje de utilizar el departamento de Sanidad de Catalunya para sus propios fines políticos. Tenemos la suerte de contar con alguno de los mejores centros y profesionales del mundo. Dedíquese a cuidarlos, sean de del ámbito público o privado, porque como usted sabe la sanidad universal no depende de la titularidad del servicio. 

martes, 20 de diciembre de 2016

Un Robin Hood con sueldo de Rey

El conseller Toni Comín, el primero desde la restauración de la democracia en ocupar la cartera de Salut aún sin tener conocimientos médicos, se ha caracterizado en sus primeros meses en el cargo por anunciar medidas populistas —cercanas a los planteamientos de las CUP Crida Constituent—. Así las cosas, la prioridad de la conselleria de Salut pasa por expropiar los hospitales por encima de las interminables esperas en el Vall D'Hebron, la polémica con las ambulancias, brotes víricos... y un larguísimo etcétera.

Escena habitual en el hospital Vall d'Hebron.


El conseller Comín se ha apuntado a la ola de populismo que recorre medio mundo y, sin pestañear, se ha eregido como el Robin Hood de la sanidad. ¿Importan los trabajadores del Hospital General de Catalunya, que de concretarse los planes de Comín perderían sus trabajos? No parece importar a nuestro conseller: lo importante es anunciar expropiaciones y generar titulares, lo demás ya se verá.

El principal problema que tiene nuestro Robin Hood es que cobra un sueldo de Rey. No exageramos. Comín es el consejero de Salud que más cobra de España: 109.663 euros. La media está en 72.000 y el salario más bajo lo ostenta la consejera cántabra de Salud, María Luisa Real con 57.366 euros. ¿Qué sentido tiene que el conseller de salud más rico de España quiera convertirse en el adalid de las expropiaciones?

Toni Comín, conseller de Sanitat de la Generalitat de Catalunya.


Mientras tanto, el sistema de salud catalán sigue deteriorándose. Hace unos pocos días, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) reclamó "soluciones de urgencia" para desatascar el colapso que viven los servicios de urgencias. En la misma dirección, el Síndic de Greuges informó que actuará de oficio por la "situación del servicio de urgencias" del Vall d'Hebron.

martes, 13 de diciembre de 2016

El colapso del Vall d'Hebron

Mientras la alta política catalana se dedica a lo que se dedica ocupando día tras día los titulares de los principales medios, los problemas reales de los ciudadanos siguen pudriéndose a su suerte. Ni siquiera la incipiente recuperación económica es capaz de maquillar el estado de, por ejemplo, muchos hospitales de la red catalana de salud.

El caso más flagrante es la situación en la que se encuentra el Vall d'Hebron, uno de los centros estrella de Catalunya. Tanto es así que la propia Coordinadora d'Entitats de la zona del Servei d'Atenció Primària ha reconocido que "el panorama pone los pelos de punta". No es para menos: sólo en el día de ayer 96 personas esperaban a tener cama... 19 de ellos eran enfermos de cáncer.


Pacientes en los pasillos del hospital Vall d'Hebron.



Desde la misma entidad se critica que el director del Servei Català de Salut, David Elvira, haya negado el colapso en el centro hospitalario. "Elvira dice lo que le toca decir, pero no llegaremos a ningún sitio si desde la Conselleria no bajan a los hospitales para ver la situación in situ". 

El conseller de salut de Catalunya, Toni Comín.


Las principales peticiones del sector pasan por la contratación de más facultativos y auxiliares así como que la conselleria deje de ser un circo y se dedique a resolver los problemas urgentes que tiene la sanidad catalana.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Los presupuestos en Salud para 2017... un desastre

Cuando se formó el actual Govern de la Generalitat, los dirigentes situados más a la izquierda dentro de Junts pel Sí se afanaron en prometer que este iba a ser un Gobierno progresista y social. Desconocemos si esperaban que las cosas iban a ir como están yendo... pero la gestión de Toni Comín al frente de la conselleria de Sanitat está generando un panorama sombrío para el sector.



Vayamos a lo más urgente, que son las listas de espera. En los presupuestos que ayer presentó el conseller de Economia y máximo dirigente de ERC, Oriol Junqueras, se anunció que la partida para la reducción de las listas de espera se reducía en 51 millones de euros. Es decir, finalmente se destinarán 45 millones de los 96 pactados con las CUP.

¿Creen los dirigentes del Govern que la reducción de las listas de espera no es un tema prioritario para la sanidad catalana? ¿Creen los dirigentes del Govern a Toni Comín cuando dice que en Catalunya no hay listas de espera? ¿Estamos hablando entonces de unos presupuestos sociales? ¿Progresistas?



Desde este blog estamos convencidos de que uno de los principales problemas que tiene el sistema de salud catalán es la dependencia del Govern con las CUP para sobrevivir. Sólo así se explica que para compensar unos presupuestos que no gustan a los anticapitalistas, el Govern se dedique a lanzar amenazas de expropiación a varios hospitales de Catalunya... incluso sin pensar que los trabajadores de esos centros irían directamente al paro. Un desastre.