domingo, 31 de diciembre de 2017

2017: año perdido

Utilizaremos el primer párrafo de este breve resumen sanitario en Catalunya para decir lo obvio: la sanidad catalana ha quedado muy tocada por el estrés político que ha vivido la comunidad, por la ineficiencia de los gobernantes (con Comín a la cabeza) y por la ausencia de un plan maestro coherente y bien ejecutado. Digámoslo de forma clara: ¿Qué plan tenía Comín para la sanidad catalana? Más allá del 0
.0de izquierdas en el que ha demostrado caer y la independencia... ninguno.

Toni Comín, tras la declaración de independencia.
Ahora vayamos a lo palpable: ¿en qué hemos fallado?
  • La candidatura de la EMA. Con los años será recordado como el mayor de los errores de Comín. El exconseller no estuvo a la altura de las circunstancias, no supo aislar la candidatura del ruido político y el resultado fue el que fue. ¿Consecuencias? Miles de puestos de trabajo perdidos y Barcelona pierde una oportunidad de oro.
  • Listas de espera. Las perspectivas con, Comín nunca fueron demasiado halagüeñas, pero las cifras son peores de lo que cualquiera podría haber esperado. La evolución ha sido dramática y Catalunya se ha situado a la cola en todos los ámbitos, consecuencia de la mala planificación de los altos cargos además de unos planes poco realistas y mal aplicados.
  • Modelo sanitario. Que el plan estrella de Comín fuese la expropiación de centros sanitarios públicos de gestión privada ya era carta de presentación suficiente del personaje. Y el tiempo ha dado la razón al modelo mixto, que es el que lleva funcionando en Catalunya desde principios del siglo XX con éxito reconocido mundialmente. Mientras tanto, más colapsos. 
  • Urgencias. Una vez más, urgencias colapsadas por brotes de gripe, época navideña... El exconseller ni siquiera ha sido capaz de poner orden en este aspecto cuando la mayoría de comunidades autónomas han presentado mejoras notables.
Toni Comín, asumiendo el cargo en sustitución de Boi Ruz.
Más valdría que Comín descendiese de la nube en la que se ha instalado (sus últimas declaraciones no denotan el mayor de los equilibrios llamando PUS al PSCo lanzando soflamas contra la Monarquía) y empezase a escuchar lo que se dice en su entorno. Por ejemplo, prestando atención a la carta que han enviado dos enfermeras del sistema catalán de Salut. "Hubo un tiempo que trabajar en el servicio de urgencias era reconfortante, pero en el día de hoy los profesionales nos sentimos frustrados, incomprendidos y avergonzados de nuestras condiciones laborales"... 

Esperemos que el próximo conseller tome nota. ¿Porque Comín no repetirá, verdad?



viernes, 15 de diciembre de 2017

El PUS de Comín

La gestión del desaparecido conseller de Salut Toni Comín, ahora en Bélgica, sigue quedando en evidencia semana tras semana. Y es que los colapsos de los servicios de urgencias o las listas de espera no hicieron más que empeorar cuando Comín dirigía la sanidad catalana. Seguramente motivado por los malos resultados, el exconseller está elevando el tono de sus declaraciones desde Bruselas... hacia límites insospechados. ¿Recuerdan el Síndrome de Levitación Política? Ha vuelto con más fuerza que nunca:



Recordamos que Comín empezó su carrera política en el PSC, de la mano de Pasqual Maragall para luego acabar con José Montilla (siempre cerca del poder). Por supuesto es absolutamente lícito que un político cambie sus convicciones políticas con el paso de los años. Sin embargo, las puñaladas en la espalda a antiguos compañeros y la mofa son totalmente inadmisibles y condenables. 


Sin embargo, no dejemos que el propio Comín nos desvíe de los temas importantes. Y es que el conseller está quedando en evidencia tras su fracasado plan expropiador:  la situación creada por la expulsión de la Clínica del Vallés de la red de hospitales públicos está generando colapsos que a su vez están siendo derivados a clínicas privadas. Otro "éxito" del paso de Comín por la sanidad catalana.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Las listas de Comín

Semanas después de la huída del exconseller de Salut Toni Comín a Bruselas, siguen apareciendo nuevas informaciones que ayudan redimensionar los motivos de la estampida. Si hace unos días conocimos que el Tribunal de Cuentas de Catalunya investiga un ¿olvido? del CatSalut de 726 millones de euros... hoy hemos conocido los últimos datos sobre listas de espera en Catalunya que harían sonrojar a cualquier político. Y es que mire por donde se mire, la gestión de Comín al frente de la conselleria ha sido un auténtico desastre.

Toni Comín, alzando el pulgar.

Pues bien, según los últimos datos sobre las listas de espera en Catalunya proporcionados por el ministerio de Sanidad, la tendencia ha empeorado en el último año (precisamente desde que Comín anunció que iba a solucionar el problema). Así las cosas, más de 150.000 personas esperan una intervención en Catalunya. Si comparamos las cifras con, por ejemplo, Valencia y sus 60.000 pacientes, el esperpento es aún mayor. La sanidad catalana también arrastra los peores datos en cuanto a la espera para visitar a un médico en la Atención Primaria: 87 días y 286.442 personas en modo de espera...

Frente a la realidad de la sanidad catalana, los colectivos de médicos (tradicionalmente reacios a pronunciarse sobre responsables políticos) no han tenido más remedio que dar fe de la situación. Josep Maria Puig, secretario general de Metges de Catalunya, ha reconocido recientemente en Espejo Público la existencia de un problema con las listas de espera y ha calificado la situación de "grave".