Los acontecimientos que estamos viviendo en Catalunya ya están afectando al normal funcionamiento del sistema sanitario catalán. Como era de esperar el conseller Toni Comín, puesto en el cargo por ERC, está implicando a su departamento en el "procés"... en lugar de alejar a médicos, enfermas y demás personal sanitario del foco de tensiones. Lo deseable hubiese sido, independientemente de la ideología de cada uno, que una consejería tan sensible (y sin carga política) como la de Salut se mantuviese al margen. No está siendo así.
Así las cosas, el próximo 1-O Comín pondrá a disposición de la Generalitat los ambulatorios del Catsalut como centros de votación. Y las tensiones entre detractores y partidarios ya han aparecido. ¿Hacía falta someter a los trabajadores de la salud a esta situación? ¿Ha pensado Comín alguna vez en el personal sanitario?
En este contexto, muchos sanitarios también han empezado a verbalizar su descontento con la Generalitat. Por ejemplo, con respecto al pago de las nóminas. Ayer la Generalitat anunció que ya ha pagado a los funcionarios el salario correspondiente al mes de septiembre a pesar de la intervención de las cuentas por parte del ministerio de Hacienda.
La reacción, aunque cargada de ironía, trasluce una situación que viene de lejos: "Si la Generalitat tiene tanto dinero se podría aprovechar para recuperar derechos laborales" y volver a los niveles salariales previos a la crisis y a los recortes. ¿Atenderá Comín las quejas de los sanitarios? Por cierto, también peligra la candidatura de Barcelona para acoger la nueva sede de la EMA
PD: Nuestro conseller acaba de hacer el ridículo esta misma mañana en una entrevista en Onda Cero con Carlos Alsina.
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