martes, 15 de noviembre de 2016

Toni Comín lo quiere todo: también la alcaldía de Barcelona

Todavía es pronto para saber cómo afectará en Europa la victoria de Donald Trump en Estados Unidos. Pero podemos empezar a vislumbrar un fenómeno preocupante: la normalización de los populismos. ¿Nos acordamos de cuando empezaron las primarias en el Partido Republicano? La victoria de Trump era, sencillamente, vista como un imposible. ¿Ocurrirá lo mismo con el Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia? ¿Con el Partido por la Libertad del holandés Geert Wilders?

Nigel Farage, lider del UKIP y el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

Efectivamente, uno de los mayores riesgos que encarna la victoria de Trump es que los populismos pasen a convertirse en "lo normal". Volvamos a Catalunya, y en concreto a nuestro conseller de Salut, Toni Comín. Como hemos explicado en anteriores posts en este mismo blog, el dirigente está gobernando a golpe de titulares con medidas populistas para contentar a su parroquia ideológica, aunque ello suponga un perjuicio para la sanidad catalana. Varios compañeros de su propio partido así se lo han recriminado.

Mercè Conesa, alcaldesa de Sant Cugar del Vallès, en rueda de prensa cuestionando la gestión de Toni Comín.


Y, en este contexto, aparece la noticia de que Comín aspira a ser alcalde de Barcelona presentándose con ERC. ¿Crees que el actual conseller de Salut es el alcalde que merece la capital de Catalunya? Recordamos que la conselleria que ostenta es su primer cargo público de responsabilidad, y hasta el momento sólo ha conseguido generar divisiones, polémicas y escándalos por una gestión deficiente... y populista.

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