| Toni Comín y David Elvira. |
Irónicamente, quien más está contribuyendo a la posible marcha de Comín es la CUP. El partido antisistema no está facilitando el acuerdo con su abstención, y para que los números entre Junts x Catalunya y ERC cuadren, tanto Puigdemont como Comín deberían abandonar sus escaños. Efectivamente la situación resulta irónica ya que el exconseller de Salut intentó granjearse, sobre todo en los primeros meses de su gestión, una imagen de izquierdas para agradar a sectores de Podemos y de la propia CUP. Vemos como, meses después, esa estrategia ha fracasado estrepitosamente.
Mientras tanto, fiel a su estilo, Comín sigue utilizando el sistema sanitario catalán como arma política. Y es que incluso sabiendo que ya nada le vincula ni le vinculará al departamento de Salut, Comín aprovecha cada grieta para desestabilizar. Así las cosas, el exconseller participó recientemente por videoconferencia en un acto en el hospital Clínico de Barcelona para denunciar la existencia de "presos políticos" y arengando a trabajadores a "recuperar las instalaciones" ocupadas por el 155... Y, por su puesto, sigue presentándose a sí mismo como conseller.
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